Página 26 - MI LIBRO DE TEATRO

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ESCENA SEGUNDA
N
ARRADOR
:
Al llegar al bosque Pedro,
un anciano fue a encontrar,
que era un duende en realidad.
El duende lo detiene para pedirle comida.
D
UENDE
:
¡Buenos días tenga usted!
¿Puede darme del pastel
un trozo muy pequeñín
y de vino un poquitín
para calmar yo mi sed?
Pedro reacciona con soberbia, despreciando al anciano.
P
EDRO
:
¿Darle el vino y el pastel?
¡No me lo puedo creer!
Mira alrededor, como si lo estuviesen filmando con una cámara oculta.
¿Qué es esto, una inocentada?
¡Ahí se queda usted sin nada,
pues, solo, voy a comer!
El duende se esconde detrás del árbol con gesto malicioso,
como si estuviese tramando algo.
N
ARRADOR
:
Pedro la leña cortó
pero el hacha se rompió.
Pedro pronto volvió a casa
y al bosque no retornó.
Pedro vuelve a casa triste y cabizbajo, donde está la madre con
los dos hermanos. Ella cocina y ellos continúan jugando al ajedrez.
N
ARRADOR
:
La madre volvió a insistir
como lo hacen muchas madres.
Y a otro hijo fue a pedir
si leña quería conseguir.
M
ADRE
:
Vete al bosque, Pepe, hijo
pues si a Tontainas le pido,
casi nada ha de traer.
Aquí tienes un pastel
y una botella de vino.
Al igual que Pedro antes, Pepe se encuentra con el duende y la escena
se repite exactamente igual.